Nº 301  2ª Etapa  |  Director: Juan E. Iranzo  |  19/12/2018

José Ramón Couso

La reestructuración bancaria no ha terminado

José Ramón Couso cumple estos días un año como nuevo consejero delegado de Chávarri Abogados. Allí llegó de Sareb, donde ocupó la dirección de la asesoría jurídica procesal y de recuperaciones. Fue un fichaje de calado, para reforzar principalmente sus departamentos de inmobiliario y financiero, dos de las prácticas estrella del bufete, aunque desde su posición está pilotando el resto de las áreas. Durante su trayectoria profesional ha sido, además, director del área de asesoría jurídica procesal y activos inmobiliarios de Bankia y director del área de recuperaciones de promotores de la misma Entidad. Anteriormente, fue director de recuperaciones de empresas y director de recuperaciones hipotecario en Caja Madrid, así como director de la asesoría jurídica de Negocio Norte. Couso es Licenciado en Derecho, Historia, Ciencias Políticas y Sociología, PDG IESE, además de contar con varios masters. Tiene una amplia experiencia en el mercado de recuperaciones y asesoría jurídica bancaria. La Junta del ICAM le acaba de nombrar presidente de la Sección de Derecho Bancario.

1.-
Un año ya en Chávarri Abogados ¿cómo está siendo la experiencia?
La experiencia está siendo magnífica y muy positiva, aunque no es fácil reinventarse después de salir de Bankia y tras casi 5 años en Sareb, esa aventura que no tenía más que una pizarra en blanco cuando llegamos y donde sorteamos diversas dificultades jurídicamente no pequeñas. Salir de esos ámbitos para afrontar la dirección de un despacho prestigioso, con mucho recorrido, con ganas de hacer muchas cosas y de crecer es un privilegio. Estoy contento, con muchas expectativas y con proyectos en marcha. El balance no puede ser más que enormemente positivo.
2.-
La reestructuración bancaria ¿ha terminado?
No, en mi opinión, aún no ha terminado. Hay una cuestión bastante clara. La ingente masa de activos dudosos, es decir de préstamos todavía incobrados, sale poco a poco de los balances de las entidades financieras al ser adquirido por inversores, por fondos gestionados por services, alguno de los cuales están participados accionarialmente por las propias entidades bancarias y eso está propiciando el que se profesionalice la gestión de la morosidad, pero no que desaparezca. En definitiva, se sanean los balances bancarios - también por los propios imperativos y resoluciones de las autoridades bancarias españolas y europeas - pero eso no significa que se hayan terminado los efectos de la enorme crisis financiera.
3.-
El saneamiento de activos ¿sigue siendo entonces una prioridad absoluta?
Desde luego, lo es para Sareb pero también para todos los fondos que, sí o sí, van a tener que continuar los procesos concursales iniciados o las ejecuciones hipotecarias. De otra parte, tenemos, y eso es absolutamente importantísimo, aquellos REO´s, esto es, los activos que ya han entrado en el balance de las entidades y que tienen que ponerse en comercialización. Ese proceso puede ser complejo al gestionar muchas dificultades tanto materiales como jurídicas.
4.-
Hay que aprovechar el ciclo positivo, mientras dure
Sin duda. Creo que hay que aprovechar el ciclo para industrializar el proceso. Dado que se está profesionalizando exitosamente la gestión de estos activos dudosos lo que es necesario es meter protocolos, pautas claras, criterios, priorizar la maximización del valor. Los propios despachos, los que estamos al lado a la Banca y los inversores tenemos que ser capaces de estar alineados con sus intereses con la finalidad evidente de conseguir no grandes sentencias sino resultados palpables para nuestros clientes reflejados en su cuenta de explotación.
5.-
Mucho fondo extranjero está entrando en el mercado español ¿lo seguirá haciendo?
Yo creo que sí porque hay apetito inversor, independientemente de que haya ciertas incertidumbres sobre si existe o no algún tipo burbuja inmobiliaria. Eso, humildemente, no es algo que me corresponde a mi opinar. Lo que está claro es que hay muy buenas oportunidades de mercado. No solo se ha relanzado el mercado de segunda vivienda en las grandes capitales, además empiezan a proliferar grúas por doquier porque la demanda existe después de muchos años de impasse. Ha vuelto la financiación, los bancos han apostado por la concesión de nuevas operaciones a particulares para adquisición de viviendas y de manera muy selectiva también a las empresas que, tras la travesía del desierto, están relanzando la promoción inmobiliaria. Queda bastante recorrido.
6.-
Hay un debate sobre los fondos buitre
En 2013 nadie podía razonablemente pensar que España fuera un país atractivo para la inversión. No tanto para la inversión inmobiliaria o para la gestión de carteras bancarias, sino , en general, para la inversión. Se nos ha olvidado muy pronto que hace 5 o 6 años España estaba en una situación terrible, fuera de cualquier fórmula de inversión de capital extranjero. Eso, poco a poco, se ha ido dando la vuelta y precisamente los que primero han apostado por el mercado inmobiliario y de deuda han sido los fondos internacionales, que no voy a calificar de ninguna manera: son inversores y punto. Han venido a reactivar el mercado, a aportar liquidez a nuestras entidades y a hacer negocio que, para eso, están constituidos como tales. Creo que han favorecido muchísimo la recuperación del sector bancario, del inmobiliario y, en general, de la inversión en España.
7.-
Es clave mantener la confianza
Por supuesto. Hay que cuidarla y mantenerla.
8.-
¿Algún otro reto urgente?
Es fundamental la visión de que el saneamiento de activos inmobiliarios es la auténtica prioridad para estos fondos y para la Banca. Es decir, hay prestar atención a la sistematización en la gestión de las carteras que adquieran, a la profesionalización, la asunción de grandes volúmenes o la gestión con las nuevas tecnologías a través de despachos expertos. Ellos lo tienen muy claro; pero también es cierto que tenemos muchos fondos que vienen a España de la mano de despachos colocadores de inversores y luego, en el día a día, hay que remangarse: personarse en todos los juzgados territoriales, asumir grandes volúmenes de asuntos, gestionar con plazos breves, tener una capilaridad territorial suficiente y una maquinaria lo suficientemente engrasada como para gestionar esos volúmenes. Ese es el gran reto que tienen. Para maximizar su inversión tienen que profesionalizar, a través de los colaboradores jurídicos externos, la gestión de estos activos.

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