Nº 301  2ª Etapa  |  Director: Juan E. Iranzo  |  19/12/2018

Arturo Bris

La educación es el principal reto de España

Arturo Bris es profesor de finanzas en IMD. Desde enero de 2014, también dirige el reconocido IMD World Competitiveness Center. En IMD, ha estado al mando de la administración estratégica avanzada en el periodo de 2009 a 2014, dirigiendo programas para altos directivos en diversos sectores y continentes. Antes de unirse a IMD, Bris fue profesor adjunto de finanzas corporativas de la beca Robert B & Candice J. Haas en la Yale School of Management (EEUU). Investigador asociado del European Corporate Governance Institute y miembro del Yale International Institute for Corporate Governance, ha trabajado exhaustivamente en los terrenos de la gerencia corporativa, la reglamentación financiera y la valoración internacional. Bris es un apasionado de la competitividad global, el desarrollo financiero y la macroeconomía. En su última investigación, ha identificado la relación entre la desigualdad de ingresos, la movilidad social y la competitividad. Está entre los cien académicos financieros más leídos del mundo. Licenciado en derecho y economía por la Universidad Autónoma de Madrid, cursó un máster en el CEMFI (Fundación del Banco de España) y se doctoró en administración en INSEAD.

1.-
Según el último informe del IMD, España ocupa el puesto 36 en competitividad ¿en qué estamos fallando?
En este momento España es una economía productiva. La productividad ha crecido notablemente. Es muy alta, al mismo nivel que Alemania, en gran parte por la caída del empleo que trajo la crisis. El reto fundamental es trasladar estos aumentos de productividad a la gente, a la prosperidad. Eso no supone necesariamente subir salarios sino redistribuir mejor el talento y las profesiones.
2.-
En España ¿hay talento?
Hay talento pero está sobreutilizado. En la lista de competitividad mundial del IMD España figura por ejemplo entre los cinco países con mejores ingenieros del mundo. El problema es que no hacen falta tantos ingenieros. No se educa en lo que es necesario para nuestro mercado de trabajo.
3.-
Usted siempre señala que la educación es uno de nuestros principales déficit
Claro. La principal batalla de la competitividad en España es la educación y esto no se puede pelear en dos años.
4.-
Hace falta consenso político
Creo que todo se debe al ciclo político. Si vemos lo que pasa en el resto del mundo países como México, Argentina, Brasil, también aquí en Europa hay democracias en los que se han intentado reformas de la educación pero que fallan porque los políticos están el poder por cuatro años. No existe en el interés de nadie hacer reformas que nos lleven a la próxima generación. Ese es el problema.
5.-
Los políticos son cortoplacistas
Por eso es muy importante para mí que la sociedad civil se se dé cuenta de que la educación es clave como activo de largo plazo. Países como Finlandia, Estonia o incluso Singapur en los que la educación se ha reformado para bien, que tienen sistemas de educación excelentes, son sistemas y países en los que es la sociedad civil la que ha liderado los cambios. En España tengo la impresión de que se toma la educación como algo que debe de ser responsabilidad de la clase política. No tiene que ser así. Hay que tener tomar la responsabilidad individual, desde la sociedad civil para decir que la educación tiene que ser uno de nuestros diferenciadores para el futuro.
6.-
Hay otro tren que no puede perder España, el de la transformación digital
Corremos el riesgo de perder el tren de la revolución industrial del siglo XXI. España ya perdió el tren de la revolución industrial del siglo XIX. Eso sucede de nuevo porque seguimos enredados en problemas que son cortoplacistas, coyunturales, problemas políticos como los de autonomías. En realidad los problemas realmente importantes de largo plazo como son la educación, como son las reformas del sector público o este de la transformación digital no se ven importantes y eso no es bueno.
7.-
Las empresas corren el riesgo de no sobrevivir si no se suben a ese tren digital
La transformación digital no es una opción, es una necesidad. Incluso dentro de Europa estamos viendo que los países, sobre todo del este, están embarcados de una carrera brutal en transformación digital. Nos vamos a quedar muy rezagados. Es fundamental en invertir en tecnología, en innovación y ahí el Estado juega un papel muy importante.
8.-
¿Dónde le gustaría ver a España dentro de diez años?
España tiene las condiciones necesarias para ser competitivo en un periodo muy corto de tiempo. Podemos ser uno de los países motores de Europa en competitividad porque los pilares fundamentales que son las infraestructuras, la regulación o los consensos sociales sobre nuestro sistema político y económico están claros en principio. Tenemos las bases. En Brasil por ejemplo esto falta. Por muchos recursos naturales que tenga, es un país que está condenado para dos o tres generaciones. Eso no pasa en España. Sólo tenemos que darnos cuenta de los problemas que tenemos y atajarlos.

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